Después de una cirugía, el cuerpo necesita recuperarse no solo a nivel biológico, sino también funcional. La kinesiología juega un rol crucial en esta etapa, iniciando lo antes posible para evitar complicaciones y acelerar el retorno a las actividades normales.
Por qué la kinesiología post-quirúrgica es importante
Durante la inmovilización post-operatoria, los músculos se atrofian, la circulación disminuye y el rango de movimiento se reduce. Si no se interviene adecuadamente, estos cambios pueden volverse crónicos. Un kinesiólogo actúa desde las primeras semanas para prevenir estas complicaciones.
Fases de recuperación
- Fase 1 (Inmediata): Prevención de complicaciones, movilización pasiva y educación del paciente.
- Fase 2 (Temprana): Inicio gradual de movimientos activos y ejercicios de fortalecimiento.
- Fase 3 (Avanzada): Recuperación funcional, reentrenamiento de actividades diarias.
Tipos de cirugía que se benefician
Cadera, rodilla, columna, hombro, traumatológicas en general, cirugía cardíaca, abdominal y pulmonar son especialmente beneficiadas con kinesiología post-quirúrgica.
Atención domiciliaria en recuperación
Un kinesiólogo en el hogar puede diseñar un programa específico para el entorno donde vive el paciente, considerando escaleras, espacios, y la vida real que volverá a vivir. Esto hace la rehabilitación más funcional y motivadora.